# El rey humilde

De los Cuentos (Sipurei Maasiyot) de Rabí Najman de Breslev

מקור: https://rabenu.app/books/el-rey-humilde/

---

## El rey humilde

Relato sobre un rey, y tenía el rey un sabio. Le dijo el rey al sabio: "Hay un rey que afirma ser un hombre de gran poder y una persona honesta y humilde. En cuanto al poderío, sé que es hombre de gran poder, pues al rededor de su país está el mar, y sobre el mar hay legiones dentro de buques con artillería, y ellos no dejan acercarse ahí. Y mas allá del mar hay un pantano (donde se hunde) que rodea el país, y allí sólo existe un sólo sendero, donde puede andar una sola persona, y allí también hay artilleros, y si viene alguien a luchar, le disparan con su artillería, por lo que no se puede acercarse ahí. Pero en cuanto a lo que dice ser honesto y humilde, eso no lo sé. Y yo quiero que me traigas el retrato de ese rey. Pues tiene el rey todos los retratos de todos los reyes, y el retrato suyo no lo tiene ningún rey, porque está oculto de los hombres, pues él se sienta bajo una cortina, y está alejado de la gente de su país.

Fue el sabio a tal país, y se dijo a sí mismo, que debía comprender la esencia de ese país. ¿Y por medio de qué comprendería la esencia del país? Por medio de su humor. Porque cuando se quiere comprender una cosa, se necesita comprender el humor de aquella cosa, pues existen varios tipos de humores: Hay quien verdaderamente tiene la intención de ofender al prójimo con sus palabras, y cuando el prójimo se enoja, le dice - "¡que estoy bromeando!". Y hay quien su intención es de broma, y a pesar de ello sus palabras ofenden al prójimo. Y así existen varios tipos de humores. Y en todos los países hay un país que incluye todos los países, y en ese país hay una ciudad que incluye todas las ciudades de todo el país que incluye todos los países, y en esa ciudad hay una casa que incluye todas las casas de toda la ciudad que incluye todas las ciudades del país que incluye todos los países, y ahí hay una persona que está incluida de toda la casa y etc, y ahí se encuentra alguien que hace todas las bobadas y el humor del país.

Y agarró el sabio mucho dinero, y se fue allí, y vio que hacían varios tipos de bobadas y de bromas, y entendió mediante el humor, que el país entero estaba lleno de mentiras desde su principio hasta su final. Porque vio que hacían de todo un chiste, al estafar y confundir a la gente en el comercio, y al venir él a juzgar en el tribunal, donde todo era mentira y donde se aceptaba el soborno. Y fue al senado, el cual era más alto, y ahí también todo era mentira, y hacían de las cosas un chiste haciendo de ellas un espectáculo. Y comprendió el sabio mediante aquellas bromas, que todo el país estaba lleno de mentiras y de engaños, y que no había ninguna verdad en él. Y fue y se adentró en el país, y se dejó timar en el comercio. Y fue a juzgar en los tribunales, y estaban todos llenos de mentira y de sobornos, y al darles él soborno un día, al día siguiente ya no lo conocían. Y fue a un tribunal más alto, y ahí también todo era mentira, hasta que vino al senado, y ahí también estaba la gente llena de mentira y soborno, hasta que llegó al mismísimo rey.

Y cuando llegó al rey le dijo: "¿Sobre quién eres rey? Pues el país entero está lleno de mentiras, desde su principio hasta su final, y no existe ninguna verdad en él". Y comenzó a contarle todas las mentiras del país, y cuando oyó el rey sus palabras, acercó sus orejas a la cortina para escuchar lo que decía, pues le parecía raro que se encontrase un hombre que conociera todas las mentiras del país. Y los ministros del reino se enojaron mucho con él al oír lo que decía, mas él seguía contando todas las mentiras del país. Y dijo el sabio: "Y sería adecuado decir que el rey también es como ellos, que le gusta la mentira como todo su país, pero yo veo que tú eres una persona honesta, y por eso te encuentras lejos de ellos, ya que no puedes soportar la mentira del país. Y comenzó a alabar muchísimo al rey, y el rey, a causa de que era muy humilde, y en el lugar de su grandeza el lugar de su humildad, pues así es la costumbre del humilde, que cuanto más lo alaben y enaltezcan, más se vuelve pequeño y humilde, y pues a causa del inmenso alabo del sabio, que lo alababa y enaltecía, se empequeñeció a tan pequeño tamaño, hasta volverse en completamente nada. Y no pudo contenerse, y arrojó la cortina para ver a ese sabio, para ver quién era aquella persona, que sabía y comprendía todo eso. Y su rostro se reveló, y lo vio el sabio, y le trajo su retrato al rey.

Relato 7
