# Rosh Hashaná en Uman

La grandeza del Rosh Hashaná del Rebe, enseñanzas (Jayei Moharán) y una plegaria para Rosh Hashaná.

מקור: https://rabenu.app/books/rosh-hashana-en-uman/

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## Rosh Hashaná en Uman

Uman

**rosh - hasahna**

El Rabino

**y el Hijo Único**

Relato sobre un rabino que no tenía hijos. Luego tuvo un hijo único y lo crió y lo casó. Y él se sentaba en un desván y estudiaba como es costumbre de los acaudalados. Y estudiaba y rezaba siempre, solo que sentía dentro de sí mismo que algo le faltaba, mas no sabía que cosa era. Y no sentía el sentido en sus estudios ni en sus rezos. Y se lo contó a dos personas jóvenes, y le dieron el consejo de que viajara hacia tal tsadik (justo). Y aquel hijo hizo una mitzvá (precepto) que mediante ella llegó a la escala del Maor HaKatán (El Astro Pequeño).

Y fue ese hijo único y le contó a su padre, que a causa de que no sentía el sentido en su culto, y que le faltaba algo sin saber qué, quería viajar hacia aquel tsadik. Y le respondió su padre: "¿Porqué has de viajar hasta él? Pues eres tú más estudioso que él, y en comparación a él tú eres más de descendencia rabínica. No es de tu honor viajar hasta él, apártate de ese camino". Así pues, lo hizo detenerse en cuanto al viaje. Y volvió el hijo a sus estudios, mas nuevamente sintió aquella falta. Y se aconsejó de nuevo con aquellas personas y le aconsejaron como antes que viajara hacia aquel tsadik. Y fue a su padre otra vez y él lo desvió y detuvo como ya había hecho antes. Y así sucedió varias veces. Y el hijo sentía que algo le estaba faltando, y anhelaba intensamente llenar esa falta mas no sabía qué era. Y fue de nuevo a su padre y le insistió, hasta que se vio obligado a viajar con él, pues no quería dejar que viajara solo a causa de que era hijo único.

Y le dijo el padre: "Mira pues, que viajaré contigo, y te enseñaré que es para nada". Y ataron el carruaje y viajaron. Le dijo el padre: "Mediante esto lo probaré - Si irá todo en orden, es la voluntad del cielo, y si no, no es la voluntad del cielo y volveremos". Y viajaron y llegaron a un puente pequeño, y cayó uno de los caballos, y se volteó el carruaje y casi se hundieron. Le dijo el padre: "Mira que no va esto en orden, y no es el viaje la voluntad del cielo", y volvieron.

Y volvió el hijo a sus estudios. Y nuevamente, vio la falta que le estaba faltando sin saber qué era. Y volvió a insistirle a su padre y se vio obligado a viajar con él por segunda vez. Y cuando viajaron, condicionó la prueba como había hecho la primera vez, es decir, en si iba todo en orden. Al estar viajando, se rompieron las dos manijas, y le dijo el padre: "Mira que no va la cosa como para viajar, ¿te parece que es así la forma natural, que se rompan las dos manijas?". Y viajaron varias veces con aquel carruaje, mas el viaje no sucedía, y volvían.

Y volvió el hijo a su camino (es decir, a sus estudios), sintiendo nuevamente aquella falta, y aquellas personas le aconsejaron que viajara. Y volvió a su padre e insistió como había hecho antes, y se vio obligado a viajar con él de nuevo. Y le dijo el hijo, que no se basarían más en aquella condición, porque es así la forma natural, que a veces se cae un caballo o que se rompen las manijas, y que solo volverían si ocurriría algo muy irregular, y viajaron. Y llegaron a una hospedería para dormir, y ahí se encontraron con un comerciante. Y empezaron a conversar con él como es costumbre de los comerciantes, sin contarle que viajaban allí, pues el rabino se avergonzaba de decir que hacia aquel tsadik estaba viajando. Y hablaban de asuntos del mundo (o sea ordinarios) hasta que llegó la conversación a tratar de tsadikim y de dónde se encontraban. Y les contó el comerciante que por tal lugar había un tsadik, y por tal lugar y por aquel. Y empezaron ellos a hablar del tsadik al cual estaban viajando. Les repondió él: "¿Ese? Él es liviano (es decir, no es un justo), pues vengo yo ahora desde él, y estuve allí al estar él haciendo un pecado". Habló y dijo el padre a su hijo:"¿Ves hijo, lo que cuenta este comerciante inocentemente? Pues él viene de allí". Y volvieron a su casa.

Y ese hijo falleció. Y vino en un sueño a aquel rabino, su padre. Y vio el padre que él estaba tremendamente enojado, y le preguntó: "¿Porqué estás tan enojado?". Y le respondió que viajara hacia aquel tsadik (al cual quería viajar con su hijo) y le diría este por qué razón estaba él enojado. Y despertó, pensando que era por casualidad. Después soñó de nuevo lo mismo, y pensó que también se trataba de un sueño insignificante, y así fue hasta la tercera vez. Y comprendió que era real, y viajó hacia allí. Y se encontró en el camino con el comerciante con el que se había encontrado entonces al estar viajando con su hijo. Y lo reconoció, y le dijo: "¿No eres tú el que vi en aquella hospedería?". Y le contestó: "Por supuesto que me viste". Y abrió su boca y dijo: "Si quieres, te tragaré". Y le dijo: "¿Qué estás diciendo? Le contestó él: "Recuerda, cuando viajabas con tu hijo, y que en el principio cayó el caballo en el puente, y volviste. Después se rompieron las manijas. Después te encontraste conmigo, y te dije que el tsadik era liviano. Y ya que lo hice fallecer, a tu hijo, ahora puedes viajar, pues tu hijo era de la escala del Maor HaKatán (El Astro Pequeño), y aquel tsadik es de la escala del Maor HaGadol (El Astro Grande). Y si se hubieran ellos reunido, hubiera venido el mesías. Y a causa de que le hice fallecer, puedes ahora viajar". Y al terminar sus palabras desapareció, y no tenía con quién hablar. Y viajó el rabino hacia el tsadik, y gritó: "¡Lástima, lástima, lástima por las cosas que se pierden que no son comunes de encontrar!". Devuelva Hashem Bendito Sea a nuestros alejados, amén.

Y ese comerciante, era el mismísimo Samej Mem (el ángel del mal), que se hizo pasar por un comerciante, y los desvió. Y después, al encontrarse la segunda vez con el rabino, lo irritó él mismo por haber escuchado a su propio consejo, pues así es su manera, como bien se sabe. Hashem Bendito Sea nos salve.

LA GRANDEZA DEL ROSH HASHANÁ DEL REBBE

**1**

**Dijo el Rebbe: “Mi Rosh Hashaná es mas elevado que todo. Y me sorprendía, pues si creen en mi mis seguidores, ¿porqué no vendrían para Rosh Hashana, cada uno de ellos, sin excepción? Pues todo mi asunto entero, es Rosh HaShaná”. Nos ordenó él hacer una proclamación públicamente, que todo aquel que le obedeciera y fuera su seguidor, debería estar con él durante Rosh Hashaná, que no se ausentara nadie. Y cada uno que tiene la oportunidad y el mérito, de estar presente durante Rosh HaShaná, ha de alegrarse intensamente por ello. "Comed delicias y bebed de lo dulce, pues la alegría de Hashem es vuestro poderío" (Nehemiah 8:10) - eso fue dicho sobre Rosh HaShaná (Jayei Moharán, 403). **

2

**Le dijo alguien (al Rebbe), que prefería estar con él en Shabat Teshuva en vez de Rosh HaShaná, a causa de que no tenía un asiento en la sinagoga, ni un lugar decente en donde comer y dormir. Tal situación le confundiría e impediría rezar con devoción, por lo que era su preferencia venir en otra oportunidad la cual no fuera el recibimiento del año nuevo. Le respondió el Rebbe textualmente: "Comer o no comer, dormir o no, rezar o no (o sea incluso sin la devoción adecuada)... Lo importante es estar conmigo en Rosh HaShaná, sea como sea". Y la verdad debe ser dicha: todas estas racionalizaciones no son nada más que tentadoras imaginaciones, ya que, gracias a Dios, es evidente que en general se reza con mayor devoción en la sagrada reunión de Rosh HaShaná, más de lo que se podría en casa (Jayei Moharán, 404).**

3

**Dijo el Rebbe: "Mi Rosh HaShaná es una gran novedad. Sabe Dios, que no es esto algo que haya yo heredado de mis antepasados, sino que Dios mismo me otorgó el conocimiento de la esencia de Rosh Hashaná como regalo. No solamente vosotros dependéis de mi Rosh Hashaná, sino que todo el mundo entero depende de mi Rosh HaShaná (Jayei Moharán, 405).**

4

**En la víspera de su último Rosh Hashaná en Uman, cuando estábamos a su alrededor entregándole nuestros kvitlaj y el dinero del "pidión" (redención espiritual), preguntó por uno de sus seguidores de Nemirov, el cual no había llegado. Comenzó Reb Naftalí a explicarle la decisión de tal seguidor, pero el Rebbe se negó a aceptarla, y estaba muy enojado con él. Después habló sobre otro de sus seguidores, el cual no había llegado debido a numerosos obstáculos, y que por eso, había acudido al Rebbe antes de Rosh Hashaná, para relatarle todas esas dificultades, y el Rebbe mismo le había ordenado regresar a su casa y no llegar para la fiesta. Se trataba de uno de los principales jasidim. Y a él le entristecía que no iba a poder estar presente con nosotros para recibir el nuevo año, y por ello empezó a insistirle al Rebbe diciéndole que no debía regresar a su casa, sino que quedarse para Rosh Hashaná. Sin embargo el Rebbe no aceptó sus argumentos, y lo echó de su casa. Entonces le dijo el Rebbe: "No puedo imaginarme el dolor de no estar tú conmigo durante Rosh Hashana". Y le respondió entonces ese hombre: “Si es así, me quedaré aquí", pero no se lo permitió y volvió él a su hogar. Luego, en la noche de Rosh HaShaná, nos habló el Rebbe sobre ello, y dijo que sentía una gran pena por aquel hombre, pues anhelaba verdaderamente estar presente en Rosh HaShaná, mas no pudo a causa de tales obstáculos.**

Después alzó su voz y dijo desde las profundidades de su corazón: "Y bien, ¿qué os puedo decir?, no hay nada mas grande que eso, que estar conmigo durante Rosh HaShaná". Pronunció eso en voz alta, y el hecho que otros tsadikim no hablan así, solo se trata de otra duda que se tiene contra él, o sea incluso sin eso ya se confrontan varias dudas contra él, y bien notable es esta también, es decir, su insistencia en estar con él durante esa fecha específicamente. De sus santas palabras pronunciadas en aquella ocasión habíamos aprendido unas cuantas cosas. Aprendimos una vez más, sobre la suprema importancia del deber de estar con él durante Rosh Hashaná. A pesar de que ya lo sabíamos antes, sus numerosas santas palabras en ese momento y sus destacados gestos nos hicieron comprender aún más la esencia de ese deber, mas allá de lo que se puede expresar por escrito. Asimismo aprendimos que quería el Rebbe que continuásemos viniendo a Uman para Rosh Hashaná, inclusive después de su muerte, y que nada hay más importante que ello. También comprendimos lo importante que es sobreponerse a los obstáculos a la hora de cumplir con deberes sagrados, especialmente cuando se trata de aquellos que impiden estar con él durante Rosh Hashana. Esos más que todo, deben ser sobrepuestos, y se ha de estar presentes específicamente en Rosh HaShaná, incluso si da él instrucciones personales en sentido contrario, diciendo que está de acuerdo con no venir para esa fecha, cosa a la que no se debe dar caso. Y hay que tener mucho cuidado, de no preguntarle nada al respecto, ya que seguramente responderá él que no hace falta venir, pero la verdad más profunda es que se ha de venir (siendo eso aplicable a todas las generaciones).

Este asunto se vincula a lo que dijeron nuestros sabios: "Una persona es guiada por el sendero por el que desea caminar”, como interpretó Rashi (Makot 10b), lo que se deriva de lo dicho por nuestros sabios sobre el versículo “Ve con esas personas” (Números 22:35). Igualmente fue con el envío de los espías, que se vio Moisés obligado de enviarlos él mismo a pesar de que no era su voluntad. Y este asunto lo hemos visto varias veces en la actuación del Rebbe, especialmente en lo que tiene que ver con Rosh HaShaná. Había quienes tenían sus obstáculos en cuanto a estar con él durante la fiesta y se lo preguntaron y les dijo él que no vinieran. Y empezaron a insistir, pues habían escuchado la gravedad de sus advertencias en cuanto a estar con él durante Rosh HaShaná, y él se hacía el enojado con ellos y los regañaba diciéndoles que no hablaran más, y así hicieron y no asistieron a la fiesta. Mas nosotros, que tuvimos el privilegio de tenerle cerca con frecuencia, oímos y comprendimos, tanto por lo manifestado como por lo que quedaba implícito, que en lo profundo de su ser, ello no le gustaba, solo que tenía que responderles así porque se lo habían preguntando. Y hay mucho que decir en respecto a ello y se explica un poco en otra parte.

Y así es relevante en todas las generaciones, en toda ocasión en la que alguien le plantea a un rabino o líder una pregunta que conlleva autosacrificio, responderá el rabino que no, a pesar de que en lo profundo de su ser quiere que la persona haga tal sacrificio y supere todos los obstáculos. Por lo tanto, cualquiera que desee acercarse al Rebbe y sobreponerse a los impedimentos, deberá ser sumamente cuidadoso y jamás consultarlo al respecto. Esto debe ser bien comprendido.

En cuanto a la importancia de estar con él específicamente en Rosh HaShaná, dijo el Rebbe que en tal fecha se puede conseguir rectificaciones que no se pueden obtener durante el resto del año de ninguna manera, solo en Rosh HaShaná. Cosas que incluso él mismo durante todo el año no puede rectificar pero en Rosh Hashaná sí que le es posible. Pues decía que en Rosh HaShaná hacía cosas y rectificaciones que no se podían hacer durante los demás días del año (Jayei Moharán, 406).

5

**Reb Yudel y Reb Shmuel Isaac solían viajar desde Dashev a Medvedevka para estar con el Rebbe. En determinado momento, decidieron mudarse a otro lugar más cercano a Medvedevka, con el fin de estar siempre cerca al Rebbe. Después de haberse ellos mudado, les dijo el Rebbe que añoraba mucho los caminos por los que solían viajar para estar con él. Les dijo, que con cada paso que daban se creaba un ángel. Y ellos le respondieron: "Pero también teníamos que gastar muchas energías y caminar numerosos pasos incluso antes de alquilar una carreta para viajar". Y el respondió: “Eso también estaba incluido, ya que también cada uno de aquellos pasos, creaba un ángel”. Y en su último Rosh Hashaná en la vida, en Uman, habló el Rebbe de esto pronunciando estas palabras: “Mí deseo para mí mismo, es ser digno de ver la luz del brillo de los caminos por los que se viaja para venir a mi” (Jayei Moharán 291).**

Dijo el Rebbe: ”Para mí, lo principal es Rosh Hashaná. Y a la hora de finalizar dicha fiesta, aguzo mi oído para escuchar si la gente ya está golpeando las paredes con objeto de despertarse a tiempo para las plegarias de las slijot del año posterior. De hecho, el tiempo no existe. El año entero pasa como un parpadeo de los ojos (Sijot HaRán, 215)

**LA GRANDEZA DE SUS PERCEPCIONES**

**6 **

Oí que le escucharon decir: "Yo, personalmente, no tengo nada que hacer en este mundo, pues para mi mismo no necesito hacer nada, sino que vine a este mundo para acercar almas de Israel a Hashem Bendito Sea. Sin embargo, solo puedo acercar a los que vienen a mi y me cuentan sus defectos. Solo a aquellos puedo yo rectificar" (Jayei Moharán, 307).

Oí en Lipovetz al estar él hablando con sus seguidores de ahí, que dijo: "¿Qué teshuvá sois realmente capaces de hacer? ¿Acaso bastarán todos vuestros días y todas vuestras fuerzas, como para rectificar incluso un solo pecado de lo que habéis destruido? Solamente yo hago la teshuvá por vosotros y el poder de rectificar todo lo que habéis destruido hasta el día de hoy, está en mi mano. Lo importante es que desde ahora en adelante, no lo hagáis más. E incluso desde ahora en adelante, no seré estricto en cuanto a los pecados pasados por equivocación. Lo importante es, de todos modos, que os cuidéis de los pecados con intención. Y habló él mucho sobre ello (Jayei Moharán, 304).

Dijo el Rebbe: " A mi todo el mundo me necesita, no solo vosotros, que sabéis lo mucho que me necesitáis, sino que incluso me necesitan todos los tsadikim, pues ellos también deben ser rectificados hacia el bien. Y también me necesitan los pueblos del mundo, mas "le basta al esclavo ser como su amo" (Berajot 58) (Jayei Moharán 250).

Oí al Rebbe decir en Lipovetz: “Soy una maravilla, y mi alma es una gran maravilla” (Jayei Moharán 256).

Él dijo explícitamente: "Todo lo que mando hacer, tiene virtudes y rectifica y es beneficioso de forma retroactiva, para el futuro, para después de dejar este mundo, para los días del Mesías, para la resurrección de los muertos y para el destino final”.

Todo lo que mandó el Rebbe hacer, incluso si pareciera fácil y sencillo, era muy duro de hacer para el hombre, y le surgían distintos tipos de dificultades y obstáculos incluso si se trataba de algo sencillo. Y si no hubiera el Rebbe mandado hacerlo, sino que hubiera querido el hombre hacerlo por si mismo, le resultaría muy fácil, mas al mandar el Rebbe hacerlo, era la cosa dura y pesada. No obstante, sus seguidores siempre cumplían sus instrucciones. Pues sabían que eran muy duras de cumplir por lo que se obligaban a si mismos, con todas sus fuerzas, a seguirlas al pie de la letra, rogando e implorando a Hashem para que les ayudara a realizar sus sagradas órdenes de conducta, y Él les ayudó.

Y oí, personalmente, de su santa boca, que dijo lo siguiente: "Todo lo que mando hacer es muy duro de hacer". Y los que tuvieron el privilegio de estar cercanos a él, vieron un poco de ello. Y no tenía el Rebbe ningún descanso durante toda su vida, ni si quiera por un solo momento. Pues combatía las batallas de Dios continuamente, en cada momento y cada instante, y no se puede contar ni elucidarlo por varias razones. Y eso, era la causa de la gran oposición que había contra él. Y a pesar de ello estaba Dios siempre con él, por lo que lograba, cada día y cada momento, elevarse a alturas y entendimientos espirituales, los cuales no habían sido vistos ni oídos.

Y también hoy día existen durezas y dificultades, en cuanto al estudio de sus sagrados libros, y varios obstáculos surgen respecto a ello. Incluso quienes tienen el privilegio de saber sobre el Rebbe y desean estudiar sus libros, se topan con gran pesadez y grandes obstáculos, como sabemos por experiencia. Y aún sigue la luz estando oculta (Sijot HaRán 185).

Dijo el Rebbe: "Mi 'apártate del mal' (salmos 34) es una maravillosa novedad, y también mi 'haz el bien' es una gran maravilla, pues en verdad hago mucho bien y mi torá influye abundantemente en el mundo. Pues mediante mi torá, caen a la tierra todas las abundancias del mundo". Una vez le dijo a alguien: "¿A qué se dedica usted? Si comercia con trigo, incluso eso llega al mundo mediante mi torá".

En otra ocasión dijo: “Siento mucha pena por dos tipos de personas: por aquellos que tienen la oportunidad de acercarse a mi mas no lo hacen, y por aquellos que ya se han acercado a mi mas no siguen mis consejos. Porque sé que llegará el momento en que estará el hombre colocado sobre la tierra con sus pies en dirección hacia la puerta, mirándose entonces a si mismo, reflexionando sobre lo que había sido su vida. Entonces se arrepentirá profundamente por no haberse acercado a mi, o por no haber seguido mis consejos. Pues entonces sabrá que si se hubiera acercado a mi y seguido mis consejos, no hubiera habido ningún nivel espiritual al que no lo hubiese podido hacer llegar, mas en ese momento, será ya demasiado tarde”. Y concluyó diciendo: "Si no vendrá el mesías pronto, me añorará la gente intensamente y mucho más" (Jayei Moharán 354).

ROSH HASHANÁ

**Los sonidos del shofar de Rosh Hashaná son un aspecto de la renovación de la mente, que es el intelecto y el alma de cada individuo. Cada uno según su nivel, ha de atraer intelecto y alma nuevos desde la Luz del Rostro.**

Quien oye el sonido del shofar en Rosh HaShaná de una persona temerosa de Dios, por supuesto que no se preocupará todo el año en cuanto a truenos.

Cuando se viaja con los verdaderos tsadikim para Rosh HaShaná, todos los juicios duros del mundo son suavizados. Y al haber un juicio duro, se suaviza mediante esto. Esto se logra en Rosh Hashaná, y es por eso que para esa fecha en específico se ha de realizar el periplo. Asimismo, cuando tantas almas de Israel acuden para esos días al verdadero tsadik, uniéndose con gran amor, el mundo entero se regocija.

Rosh Hashaná es una gran muestra de la bondad del Señor.

La razón por la cual viaja la gente a los tsadikim en Rosh Hashaná, es porque se suavizan los duros juicios, mediante la santificación y la purificación de los pensamientos, y no existe otra forma de lograrlo, menos el establecimiento de un vínculo con los tsadikim. Y Rosh Hashaná, es la fuente y el origen de todos los juicios duros del año entero, y se ha de purificar los pensamientos para suavizarlos. Por eso se viaja a los tsadikim, para la purificación de la mente.

Rosh Hashaná es un aspecto de la rectificación de la fe. Porque gracias a la grandeza de las reuniones en las que se congregan todas las santas comunidades en Rosh Hashaná, y en especial cuando se congregan al rededor del tsadik verdadero, se recopilan y se juntan todas las chispas de la santa fe, y se rectifica la fe por completo. También brillan las mentes y se rectifican en Rosh HaShaná. Asimismo, en todos los diez días de teshuvá, abunda gracias a la teshuvá que se hace entonces, el resplandor de la mente, cosa que es equivalente a los tefilín, la insignia de la santidad, que equivale a Tikún HaBrit (Rectificación del Pacto). Y Yom HaKipurim, es el final de la rectificación de la insignia de la santidad, que es la rectificación del resplandor de la mente. Y en Sucot abunda la alegría, que es la rectificación de los alimentos, para que no arruinen los sueños, para que no se produzca una emisión que puede producirse a causa de la comida ingerida. Y en Sheminí Atseret, abunda el aspecto de la rectificación del juicio, mediante la cual hay salvación de las emisiones inapropiadas, las cuales proceden del hecho de haber jueces falsos. Y lo principal, es venir para Rosh HaShaná, porque entonces te rectifica todo. Y más especificamene, cuando emite el shofar sus sonidos: tekiá, shvarim y teruá. Porque mediante la tekiá se rectifica la fe. Y mediante la teruá abunda la santidad de los tefilín, que son el resplandor de la mente. Y mediante los shevarim abunda la rectificación del sueño y la rectificación del juicio, para salvarse de todos los tipos de emisiones.

En Rosh HaShaná se ha de orar con excepcional intensidad y enlazar la plegaria con el verdadero tsadik, el cual posee la gran fuerza de orar en el aspecto del Din (juicio), que es así como se ha de orar en Rosh HaShaná. De esta forma, se logra sacar del Sitra Ajra (El Lado Oscuro) toda la vitalidad que fue sustraída de la santidad de Israel, todos los rezos y la misericordia y el conocimiento que se había tragado. Todo esto ha de vomitar y emitir el Sitra Ajra de si mismo, mediante el rezo de quien posee dicha fuerza. De esta manera, se logra aumentar el honor de Dios, mediante los prosélitos que se convierten al judaísmo. Y mediante eso se gana la Nevuá (profecía) y la santa fe, y se elimina la fe falsa. También se renueva el mundo en el mismo aspecto como será en la era del futuro, cosa que equivale a la abolición de lo natural, o sea que funcionará el mundo con el vigor de la Tierra de Israel, es decir, mediante providencia y milagros solamente. Y mediante esto, se logra recivir el cántico y la melodía de la era del futuro, que es la esencia del placer del mundo venidero.

En los Yamim Norayim (los 10 Días de Teshuvá), se ha de llorar mucho, y lo importante, es ser como "un niño que llora", dejando al lado toda su mente e intelecto, y llorando por las lesiones del corazón y los dolores que existen en el espíritu, como un niño que llora ante su padre. Mediante esto, se gana un hermoso etrog, y cuanto más abunde tal aspecto del niño que llora, más se gana un hermoso etrog.

En Rosh HaShaná se ha de ser sabio, controlando el pensamiento con el fin de pensar solamente pensamientos buenos, y que sea Hashem benévolo con nosotros bendiciéndonos con un buen nuevo año. Y se ha de estar alegre en Rosh HaShaná, y también se ha de llorar.

Durante el primer día de Rosh HaShaná, debe la persona reducir al mínimo lo que hable. Y una persona grande, ha de prestar más atención a ello.

Oí al Rebbe decir lo siguiente: "Cuando se le pregunta a un tsadik, si hacer o no, algo que implifique sacrificio propio por Dios, la respuesta será no, que no lo haga. Sin embargo, la persona que pregunta no está obligada a adoptar el consejo".

También oí algo similar: “ Lo que dice el tsadik se debe hacer, debe ser obedecido. Sin embargo, si lo que dice que se debe hacer es no venir para Rosh Hashaná a estar con él, entonces no hay que obedecerle”.

En la víspera de Rosh HaShaná, es adecuado hacer el pidión (redención espiritual).

Dijo Rabbi Natán: “Nuestro Rosh Hashaná es muy importante ante los ojos de Dios. Nada hay más elevado".

**UNA PLEGARIA PARA**

**ROSH HASHANA**

Ayúdanos, con Tu gran misericordia, a lograr viajar a donde los verdaderos tsadikim para Rosh Hashaná, donde se unirán todas nuestras almas en este gran encuentro con el mayor de los amores. Que haya amor en las amistades, que haya paz y genuino amor entre nosotros, de modo que nos podamos fusionar dentro de las almas de los verdaderos tsadikim. Más que todo, en los sagrados días de Rosh Hashaná, que logremos fusionarnos dentro de Even HaShtiá - la fuente de la que bebemos, dentro de lo más sagrado, dentro del intelecto colectivo, que es la más elevada sabiduría. Y que mediante esto, sean suavizados todos los juicios y las constricciones para nosotros y para todo Tu pueblo, Israel. En cada lugar en el que haya cualquier constricción, juicio, o mal decreto contra Israel, Tu pueblo, sea colectiva o individualmente, sean estos suavizados y abolidos mediante la luz del intelecto colectivo supremo que emerge de la Casa de Dios. Que todos los juicios sean mitigados desde su raíz, e inscríbenos, en los sagrados días de Rosh Hashaná, a tener una vida larga y buena, un año bueno y dulce en el que tengamos el privilegio de cumplir totalmente Tu voluntad y de aceptar siempre la carga de Tu reinado. ¡Ten piedad! ¡Ten misericordia! Ayúdanos a ser realmente como en tu voluntad. Venos dignos de ser nuestras almas incluidas juntas, con gran amor, dentro de las almas de los verdaderos tsadikim, de modo que podamos así merecer con alegría y con placer, lo que está escrito en el versículo: “La luz de los justos brilla alegremente” (Proverbios 13:9). Más que todo, en los sagrados días de Rosh Hashaná, que podamos tener los mayores placeres, como dice el versículo: "Comed delicias y bebed de lo dulce, pues la alegría de Hashem es vuestro poderío" (Nehemiah 8:10), y “¡Afortunado es el pueblo que conoce la teruá! Andan, Señor, a la luz de tu rostro. En tu nombre se regocijan todo el día y por tu justicia son enaltecidos. Porque Tú eres la gloria de su potencia, y por Tu gracia es exaltado nuestro poder. Pues del Señor es nuestro escudo, y del Santo de Israel nuestro rey” (Samos 89:15-18). Elimina todo tipo de riñas y de disputas entre nosotros y dentro de todo Tu pueblo Israel, desde ahora y para siempre. Ayúdanos, pues en Ti confiamos. Muéstranos Tus senderos, guíanos en Tu verdad, y enséñanos que eres Tú el Dios de nuestra salvación. En Ti depositamos nuestras esperanzas, cada día y todo el día.

 Venos dignos de recibir el nuevo año con gran santidad y pureza, con la mayor perfección. Venos dignos en los sagrados días de Rosh HaShaná, de usar la santidad de la plegaria, en el aspecto del Din (el juicio), como el verdadero dueño del poder, con toda su santidad y las rectificaciones que es capaz de hacer. Venos dignos de recibir una total rectificación del pacto y del conocimiento, a fin de rectificar todo en nuestras mentes, de modo que se erijan tres muros contra la pasión de relaciones indebidas, que nos protejan mediante el verdadero conocimiento e intelecto, para que no vuelva tal pasión a tener jamás poder sobre nosotros. Merezcamos yo y todo Tu pueblo de Israel, ser realmente sagrados, puros y libres por completo de esta pasión. Que tengamos rezos óptimos y que despierten nuestras oraciones piedad y misericordia ante Dios. Bendícenos con piedad, para que seamos realmente piadosos con la gente que lo necesita y con todos aquellos que precisan de compasión, según Tu voluntad.

Venos dignos, con Tu gran misericordia e inmensa bondad, de poder este año y cada año viajar para Rosh Hashaná a donde los verdaderos tsadikim. Que pueda yo ser contado entre los justos de Tu pueblo Israel, que se reúnen con los verdaderos tsadikim en Rosh Hashaná, pues solo Tú conoces el beneficio de ello. Solo Tú sabes cuánto honor y cuan gran e inmenso regocijo recibes, cada nuevo año, al unirse Tu pueblo con los verdaderos tsadikim. Venos dignos, con Tu gran misericordia e inmensa bondad, de ser contados como parte de ese honor y de ese regocijo. Que no nos lo impida ningún obstáculo, que no obstruya nuestro camino ninguna dificultad, que no nos moleste ninguna distracción que haya en el mundo. En cambio, que podamos siempre, cada año, viajar y reunirnos con los justos de Tu pueblo Israel, los cuales se reúnen con los verdaderos tzadikim cada Rosh Hashaná. Y así, que merezcamos que estés orgulloso de nosotros, y que nos transmitas la santidad de la Tierra de Israel. Venos dignos y ayúdanos a poder ver el esplendor del rostro de los verdaderos tsadikim, el cual está formado de belleza, pues encarnan ellos todo el honor y el regocijo que recibes Tú de todo el pueblo de Israel, al estar ocupados en mantenerlo cerca de Ti. Veme digno, con Tu gran piedad, de poder mirar sus semblantes, especialmente durante los sagrados días de Rosh HaShaná, que es cuando puedes Tú estar orgulloso. Es entonces cuando realmente brillan sus rostros con la luz colectiva del honor y del regocijo, que transmites a todos aquellos que participan en la sagrada reunión.

Que sea Tu voluntad, oh, nuestro Dios y el Dios de nuestros patriarcas, que me veas digno, con Tu gran piedad, de viajar a donde los verdaderos tsadikim para Rosh HaShaná, y de poder estar vinculado a ellos. Que así pueda yo santificar mi mente y mis pensamientos con gran santidad. Ten compasión conmigo, con Tu gran misericordia, y ayúdame a resguardarme de todo tipo de pensamientos ajenos y blasfemias de la mente. Concédeme sabiduría, conocimientos y comprensión. Veme digno de una total y completa santidad del pensamiento, y con Tu gran piedad, suaviza y anula los juicios contra mi y contra todo Tu pueblo Israel, por siempre.

 Que podamos recibir la santidad de Rosh Hashaná mediante los verdaderos tsadikim, y rectificar todo lo que ha de rectificarse en este día, que es el origen de todos los juicios del año entero. Que nuestros pensamientos sean siempre puros y sagrados, especialmente en el santo Rosh HaShaná. Te rogamos, oh Misericordioso, que tengas piedad de nosotros con Tu gran misericordia. Venos dignos y concédenos una gran santidad de pensamiento. Protégenos y cuídanos para que no surja ningún pensamiento ajeno en nuestras mentes. En cambio, que podamos regocijarnos todo el día con Tu nombre, mediante gran respeto y sagrado temor, mediante gran pureza, mediante nuestros más sacros y prístinos pensamientos. Que podamos, mediante el poder de nuestro vínculo con los verdaderos tsadikim, rectificar y refinar todo lo necesario en este Rosh Hashaná, incluidos todos los destellos de santidad que hay en las klipot (lados oscuros), y suavizar y anular todo juicio que haya contra nosotros y contra Tu pueblo Israel. Que solo el bien, la bondad, la salvación y la gran piedad recaigan sobre nosotros, “desde el comienzo del año hasta el final del año”. Inscríbenos y fírmanos para tener una buena y larga vida, para que haya paz, para que haya verdadera vida, con reverencial respeto y temor hacia las alturas. Para tener una vida en la que podamos todos cumplir con Tus preceptos y con Tu voluntad, con sinceridad y todo corazón, rectificando todo aquello que hemos arruinado desde el día en el que nacimos hasta el día de hoy. Concédenos los medios para subsistir, piedad, paz y todo lo bueno.
